30.11.06

parálisis

tendida de brazos, postrada, la urbe cierra sus ojos cual animal pasada la cacería.
(el ser cazado)

caminaba porque obligábanle a hacerlo.

nada de eso impedía que pudiese detener los cuatro gravitares de su corazón.

era nadie; una presa inmóvil.

dispuesta a acorralarte por el parpadeo de un latido; cuídate de sus derrumbes.

2 comentarios:

mi otro yo dijo...

Esas clases de derrumbes son tan temidos, tan terribles y dan esas ganas de que no puedan llegar a tocarlos. Pero a veces somos nosotros quienes los provocamos y todo se hace inevitable.

Te dejo saludos!!!

estenoesminombre dijo...

Mi Otro Yo,
Sean una forma u otra, hay que fijarse dónd e uno está ubicado en el derrumbe. Si encima, si debajo, sin con paraguas, etc.
Insisto, hay que andar tener cuidado con lso escombros.

Un beso, Mi Otro Yo