20.11.06

puercoespín

aquijado en un cúmulo de noche sobre el río, la muralla sembrada a los pies de divina agnese para una tragedia se dejaba pisar como sombra caliente en espuma de canelas y crema suave; como labrado aguijón y menta de labio.
una bolsa negra. no muy grande. lo necesaria para envolver una cabeza que no sepa su destino. respira. crepita una bocanada interrumpida.
en tirabuzones de rodilla, tobilla, talón y dedo gordo de cada pierna, silbaba el aire al danzar la deidad con sus pequeñas geta de madera sobre metales blandos a la caricia de una sonrisa niña que alejándose nos convierte en su primer novio.
juro que si fuera albertario azul, conduciría con mis panzas las de los cuatro estómagos y un bólido manco en rulemanes.
En París están prohibidas las edificaciones de más de siete pisos...
el calor se hace más propicio para gestar humedades adecuadas a ciertos trópicos de flora dentro de un polímero hueco, manso, y una bolita de espinos que dormita.
cuando florezca será una carne erosionada por su propio peso. pasados veinte días la deshidratación comienza a sentirse como cal viva. sed incendiaria. y ningún fósforo a la vista.
cuando se precipitan, los tacos de las sandalias de agnese arden liberando trazos terracotas y pléyades de charcos.
y hace girar su sombrilla hasta el espasmo de verterse sin más atuendo que ese -sus geta- para perder todo vestigio de luz en un agujero negro.
el caos en un artículo con dos manijas.
y de nuevo los ojos rojos. algunos cientos de pares entrecerrados, algunos menos guiñando a los faros; esperando ver quién se invita a encallar contra sus pechos.
la distancia de los amantes en el horizonte del cosmos. ninguno de ellos puede ver los parpadeos; el suyo propio yace cubierto de pisadas removidas sobre la tierra que ya no los camina.
ronda el espinoso destinatario entre los flamígeros zigzagueos y el golpeteo del agua sobre la muralla.
Una vez que estás... ¿dónde queda el adentro y el afuera?.
dos aves oscuras en lanza de hombros y anillos dentro de anillos, dentro de ojos a lomo de máquinas, escriben las condiciones de hacer equilibrio sobre un fino cordón de brea para convertirse en sombrilla de circo. la naturaleza ya no es lo que era.
pasos. rechina el acero de las bisagras. la sensualidad de los tacos del calzado de un ser superior armonizan distinto con colores de la misma gama; negro. es su mirada la que alcanza a verse desesperada, llena de hematomas y un jadeo hambriento al otro lado de la portezuela abierta; es libre, nadie le hará daño si cruza, pero no se atreve... si alguien supiese sus secretos.
Soy un alfiler, soy un alfiler, soy un alfiler... no soy una lanza, soy un alfiler...
presiente la sonrisa, no advierte el soplo triste naciendo y muriendo debajo de un rostro ya sepulto que le es irreconocible; el suyo. y por debajo de los pasos es que pueden escucharse caer las lágrimas de agnese en las noches naranjas.
a quince mil kilómetros de cualquier parte, a tres mil metros de profundidad, un erizo busca el punto con el cual colapsar el corazón de su enemigo; el topo.
[igual que el bordado, la destrucción del mundo es sólo un anexo en su agenda]
...si estornuda, está acabado.

7 comentarios:

microcosmos dijo...

achísss.
(es tan precario el equilibrio)

estenoesminombre dijo...

Microcósmica,
¡Salud!, pero oiga, achuse más bajo, no sea que se desbande el plan del espinudo. ´garre este pañuelo. Son carilina sí. No, no, de papel suavecito para el confort de los mocos.
¡Uy!, hablemos bajito que está sudando la espina gorda. Ahí viene la divina... besos Microcósmica

Anónimo dijo...

y había escrito nomás.
pero hizo trampa. no usó el tintero. estos jóvenes...
besos.

Poéticamente Insurrecto dijo...

Este, lo pasé a saludar... que manera intrigante de escribir que tiene, se dedica a esto?

estenoesminombre dijo...

Aydesa,
¿Qué pensó?, algo se me escapó. ¿Yo dije qu eno iba a escribir, se desayunó hoy que escribí?.

¿Trampa?, pero eso no era para la caligrafía en inglés. ¿Débese aplicar al castizo también?... umff... Ud. y su ADN. DE acuerdo, tintero ha de ser, jajaja.

Besos


Erdosain,
Gracias por pasar.
Disfruto mucho escribir. Lo hago desde niño. Me encantaría poder decir que sí, pero sólo me encantaría a mi mismo con el embrujo.
Lo aplico en la medida de lo posible a otros ámbitos laborales. Hago búsquedas vinculadas también en lo que a gráfica se refiere o concursos.
De alguna manera el embrujo no lo es tanto.
Me gusta explorar y desafiar. Es extraño, siento que acabo de abrir las puertas...
A veces hay quienes me RETAN (se hará cargo quien tenga que hacerse cargo).
Me gusta escribir y lo hago. Igualmente me siento (de sentir y sentarme) como bicho dentro del universo literario y alrededores.
uno se encuentra en sus palabras o se peirde; y perderse es parte de la elección o sorpresa con la que uno mismo se encuentra.
Así de importante es también que del otro lado, esté un lector al que invitar a encontar o perderse. Destino, invitación, complot, complicidad, obra terminada, etc; como sea que se llame sigo sosteniendo que la obra culmina en la interpretación del lector, quien a su vez la hace renacer.
Igual no soy docto en la materia, me como letras, tengo faltas ortográficas a pesar de cuidar el lenguaje y vocabulario.
Hagamos de cuenta que toodo esto es mi saludo dedicado, en retribución del suyo. ¿Le parece?.

Un abrazo, Erdosain

microcosmos dijo...

abrió las puertas y se lo llevó el viento?

estenoesminombre dijo...

Microcósmica,
¿Cómo me va a llevar el viento si soy el que eestá soplando?.

Despliegue sus velas y déjese soplar el jopo!, jaja.

Besos, Microcósmica